Presentación: Este producto lo constituyen las variedades locales de alubia o judía (phaseolus vulgares L. subespecie Papilionaceae, leguminosa de grano) denominadas Canela, Plancheta, Riñón y Pinta. Las cuatro se comercializan envasadas en origen como legumbre seca o plato precocinado. Sus principales características son:

Morfológicas, del producto en seco:

La Canela tendrá forma arriñonada y alargada, color canela uniforme y un peso de entre 50 y 62 gramos para 100 semillas.

La Plancheta tendrá forma ovalada, color blanco y un peso de entre 44 y 52 gramos para 100 semillas.

La Pinta tendrá forma redondeada, color canela con pintas granates y un peso de entre 51 y 67 gramos para 100 semillas.

La Riñón tendrá forma de riñón oval, color blanco veteado y con un peso de entre 41 y 57 gramos para 100 semillas.

Derivadas del Clima y del Terreno: Las características de las alubias de La Bañeza - León están vinculadas a las características climáticas y edafológicas de la zona de producción, así como al material vegetal adaptado al medio.

Clima: Las características climáticas son las propias de transición entre las zonas que la rodean, con claras diferencias en los regímenes de temperatura y humedad respecto a la zona exterior este y en el régimen de humedad con las zonas exteriores norte y oeste. El índice medio de precipitaciones durante la época de cultivo de la alubia es el adecuado para el correcto desarrollo de la planta de alubia ya que ésta se cultiva en régimen de regadío o en secanos muy frescos. El moderado régimen de humedad, en general, dificulta el desarrollo de enfermedades micóticas, siempre que se realice un correcto manejo del cultivo en general y del riego en particular.

Suelos: En la zona predominan las texturas de suelo francas y franco-arenosas, con un contenido moderado de arcilla, pH neutros o ácidos, ricos en materia orgánica y niveles de carbonatos muy bajos. En conjunto, estos suelos proporcionan a las alubias una elevada absorción de agua, bajos niveles de cenizas y mejores cualidades organolépticas tras la cocción, fundamentalmente una piel más lisa y albumen más harinoso y poco granuloso.